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Contenido elaborado y revisado por el equipo técnico de Gaserveis, instaladores de gas y calefacción desde 1989.
Tan importante como elegir un buen sistema de calefacción es saber usarlo de forma eficiente y mantenerlo correctamente. En esta guía reunimos consejos prácticos de ahorro energético, mitos que conviene desmontar, y todo lo necesario para el mantenimiento de tu instalación durante todo el año.
Cómo ahorrar energía con tu calefacción
Calienta de forma adecuada, no en exceso Cada grado por encima de los 21°C recomendados en estancias principales incrementa notablemente el consumo. Mantener una temperatura constante y razonable (19-21°C en salón, algo menos en dormitorios) es más eficiente que subir mucho la temperatura y luego apagar por completo.
Aprovecha la calefacción inteligente Los termostatos programables o inteligentes permiten ajustar la temperatura según horarios reales de uso de la vivienda (reducir por la noche, al salir a trabajar, etc.), evitando climatizar espacios vacíos innecesariamente. Es una de las inversiones con retorno más rápido en ahorro energético.
10 formas prácticas de ahorrar en calefacción
- Purga los radiadores antes de la temporada de frío
- No cubras los radiadores con muebles o cortinas
- Usa termostato programable, evitando picos de temperatura innecesarios
- Revisa el aislamiento de ventanas y puertas (burletes, cierres)
- Cierra las persianas al anochecer para retener el calor
- Mantén la caldera revisada y con mantenimiento al día (una caldera sucia consume más)
- Ventila de forma breve e intensa (5-10 min) en vez de dejar ventanas entreabiertas mucho tiempo
- Ajusta la temperatura según la estancia (menos en pasillos y zonas de paso)
- Aprovecha la inercia térmica: no apagues y enciendas continuamente
- Considera un sistema de calefacción zonificado si tu vivienda lo permite, para no climatizar toda la casa si solo usas una parte
Optimiza el sistema para reducir costes a largo plazo Más allá de los hábitos diarios, una revisión profesional periódica del dimensionamiento y regulación de tu sistema puede detectar ineficiencias que están encareciendo tu factura sin que lo notes (presión incorrecta, válvulas mal reguladas, caldera sobredimensionada para tu vivienda actual).
Reducir tu huella de carbono con calefacción eficiente Combinar buenos hábitos de uso con sistemas eficientes (calderas de condensación, aerotermia, biomasa) no solo reduce la factura, también reduce significativamente las emisiones asociadas a la climatización de tu vivienda — un factor cada vez más relevante tanto por sostenibilidad como por posibles ayudas y bonificaciones ligadas a la eficiencia energética.
Mitos sobre la calefacción de bajo consumo
Mito 1: «Apagar y encender la calefacción constantemente ahorra más» Realidad: mantener una temperatura estable suele ser más eficiente que los picos de encendido/apagado, ya que el sistema consume más energía en recalentar desde cero que en mantener una temperatura constante moderada.
Mito 2: «Poner la calefacción más alta calienta más rápido» Realidad: la mayoría de sistemas calientan a un ritmo fijo independientemente de la temperatura objetivo marcada; subir el termostato más de lo necesario solo hace que la estancia se sobrecaliente y consuma más, no que caliente más rápido.
Mito 3: «Los sistemas de bajo consumo no dan suficiente calor» Realidad: bien dimensionados para la vivienda, ofrecen el mismo confort que sistemas convencionales, con un consumo significativamente menor.
Mito 4: «El mantenimiento no afecta al consumo» Realidad: una caldera o circuito sin mantenimiento pierde eficiencia de forma progresiva, lo que se traduce directamente en mayor consumo para obtener el mismo confort.
Mito 5: «Toda la calefacción de bajo consumo es igual de cara de instalar» Realidad: existen soluciones de bajo consumo con inversión inicial muy distinta, desde radiadores eléctricos de bajo consumo (instalación mínima) hasta aerotermia (inversión mayor, pero con más ahorro a largo plazo).
Mantenimiento de tu sistema de calefacción
Mantenimiento general recomendado
- Revisión profesional anual de la caldera (obligatoria además por normativa en muchos casos)
- Purgado de radiadores antes de la temporada de frío
- Revisión de presión del circuito
- Comprobación del correcto funcionamiento del termostato
Cómo mantener tu sistema en óptimas condiciones durante el invierno Durante la temporada de mayor uso, presta atención a señales de alerta: ruidos extraños en la caldera, radiadores que no calientan de forma uniforme, o aumento repentino del consumo sin motivo aparente. Cualquiera de estas señales conviene revisarla cuanto antes, en vez de esperar a que empeore en pleno invierno.
Limpieza de circuitos de calefacción Con el tiempo, los circuitos cerrados de calefacción acumulan lodos y sedimentos que reducen la eficiencia del sistema y pueden dañar componentes como la bomba de circulación. Una limpieza química del circuito (desembarrado), realizada por un profesional, restaura el rendimiento óptimo, especialmente en instalaciones de más de 10 años sin este mantenimiento.
Cómo detectar y solucionar la corrosión en circuitos cerrados La corrosión interna es una de las causas más comunes de avería en sistemas de calefacción con años de uso. Señales de alerta:
- Agua del circuito con color oscuro o turbio al purgar
- Ruidos en la caldera o radiadores
- Pérdida de eficiencia progresiva sin causa aparente
La solución pasa por el desembarrado del circuito y, en casos avanzados, la instalación de un filtro anti-lodos que previene que vuelva a acumularse suciedad en el sistema.
Cómo afecta el aire seco al rendimiento de tu calefacción El uso continuado de calefacción, especialmente en sistemas de aire, reduce la humedad ambiental de la vivienda. Esto no solo afecta al confort (sequedad de piel, vías respiratorias), sino que puede generar la sensación de que «hace falta más calor» del que realmente se necesita, llevando a subir el termostato más de lo necesario. Un humidificador o el uso puntual de sistemas de agua (radiadores, suelo radiante) frente al aire puede ayudar a equilibrar esta sensación.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que hacer mantenimiento a la caldera? Como mínimo una revisión profesional anual, además de las comprobaciones básicas (purgado, presión) que puedes hacer tú mismo con más frecuencia.
¿El desembarrado del circuito es necesario en todas las instalaciones? Es especialmente recomendable en instalaciones de más de 10 años sin este mantenimiento, o si detectas signos de corrosión o pérdida de eficiencia progresiva.
¿Realmente ahorra un termostato inteligente? Sí, de forma significativa en la mayoría de los casos, al evitar climatizar la vivienda quiando no hay nadie o durante las horas de sueño con la misma intensidad que en horas de uso activo.
¿Por qué mi factura de calefacción sube cada año aunque no cambio de hábitos? Suele deberse a pérdida de eficiencia progresiva del sistema (falta de mantenimiento, corrosión, sedimentos) más que a un cambio real en el uso. Una revisión profesional puede identificar la causa concreta.
Conclusión
El ahorro energético en calefacción no depende solo del sistema que tengas instalado, sino de cómo lo usas y cómo lo mantienes. Buenos hábitos diarios combinados con un mantenimiento profesional periódico son la combinación más efectiva para reducir tu factura sin renunciar al confort.
¿Quieres que revisemos el estado de tu sistema de calefacción? Solicita una revisión de mantenimiento sin compromiso.









